Chile enfrenta el desafío de abordar su déficit habitacional mediante soluciones que no solo amplíen el acceso a la vivienda, sino que también promuevan una mejor calidad de vida con un menor impacto ambiental. Minergie-Barrio llega desde Suiza en un momento clave, respondiendo simultáneamente a los desafíos que enfrentan las personas y el planeta.
Minergie Barrio nació en Suiza en el año 2018 y lleva 9 proyectos construidos. Su expansión en el país ha sido lenta pero sostenida, alineándose con algunos aspectos básicos de la legislación suiza que exige ciertos criterios para la construcción sostenible. Entre ellos está la Ley Federal de Ordenamiento Territorial, que exige a los cantones y municipios a planificar el crecimiento urbano de forma compacta limitando la expansión descontrolada, considerando otros aspectos de sostenibilidad en la planificación.
En el año 2022 Minergie-Barrio llegó a LATAM a través de dos proyectos piloto: El primero de ellos en Colombia en la localidad de Apartadó en el Departamento de Antioquia, este proyecto es desarrollado por la Cooperativa COMFAMA. El enfoque de construcción de vivienda de COMFAMA se basa en el concepto “habitat integral”, donde la vivienda es solo una parte de un ecositema mucho más amplio que incluye bienestar, movilidad, espacio público, acceso a servicios, naturaleza, cultura y comunidad. De esta forma Minergie-Barrio se acopló a estos principios llevándolos a un estándar internacional.
El otro proyecto corresponde al Campus Manta de la Pontificia Universidad Católica de Ecuador Manabí (PUCEM) en Portoviejo, Ecuador. Este proyecto es desarrollado por los arquitectos Jaire Cagijal y Fabian Colcha y busca ser un laboratorio vivo de medidas de eficiencia energética, confort, diseño y planificación eficiente de los espacios comunes.
Ambos proyectos se implementaron gracias al Proyecto CEELA que a través de una convocatoria eligió dos pilotos para realizar un acompañamiento con el objetivo de lograr obtener la certificación Minergie-Barrio, actualmente ambos cuentan ya con pre-certificación.
Chile
Con características climáticas y geográficas totalmente diferentes a los proyectos piloto, Chile recibe a Minergie-Barrio buscando hacer frente a diversas necesidades en el país. En primer lugar, el déficit de vivienda. Chile enfrenta un déficit habitacional superior a las 600.000 viviendas. Con este escenario Minergie-Barrio propone no solo construir más, sino que construir mejor a través de conjuntos habitacionales completos, pudiendo incorporar varias familias de manera confortable y resiliente, ya que uno de los requisitos para obtener la certificación es contar con al menos dos edificios.
Cambio Climático
Por otra parte, las islas de calor son un fenómeno cada vez más frecuente en distintas regiones de Chile, frente a esto Minergie-Barrio incorpora criterios orientados a la adaptación climática, como la provisión de espacios exteriores sombreados, la incorporación de vegetación y el uso de superficies permeables que contribuyen a reducir el sobrecalentamiento urbano.
Asimismo, la certificación promueve la gestión responsable del agua, un aspecto especialmente relevante en un país que enfrenta condiciones de estrés hídrico producto de la megasequía que afecta al territorio desde 2010. En respuesta a esta realidad, Minergie-Barrio fomenta la implementación de artefactos eficientes y medidas destinadas a reducir el consumo de agua potable.
Minergie-Barrio no solo promueve el uso de energías renovables, sino que incorpora requisitos obligatorios para reducir la dependencia a combustibles fósiles y fomentar la generación de energía limpia en el propio barrio, complementándolo también con medidas de eficiencia energética para precisamente disminuir el consumo. Además, como medida innovadora instala el principio de “monitoreo energético” que permite optimizar la operación de sistemas, y maximizar el aprovechamiento de energía renovable aislada.
Legislación chilena
La Estrategia Nacional de Construcción Sustentable (ENCS) fue aprobada en diciembre de 2013 por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo y constituye el principal instrumento orientador para promover la incorporación de criterios de sustentabilidad en el sector de la construcción en Chile. Con este escenario Minergie-Barrio encaja como una excelente herramienta de planificación que no solo cumple con los criterios exigidos en las regulaciones, sino que los supera. Por su parte, la Ley General de Urbanismo y Construcciones: Establece que la planificación urbana debe adaptarse a principios de sostenibilidad. Y faculta a los municipios para otorgar incentivos normativos a cambio de atributos de interés público.
Mediante los instrumentos de planificación territorial, los municipios son actores determinantes en la gobernanza local y clave en la escala en que opera el estándar Minergie-Barrio. A través de los Planes Reguladores y las Ordenanzas Locales, cuentan con margen de maniobra para incorporar incentivos mediante la flexibilización normativa.
Sin embargo, muchas de las declaraciones de los planes reguladores —enmarcadas en el desarrollo sostenible— no especifican cómo lograrlo: las estrategias e indicadores quedan dispersos o ausentes. Minergie-Barrio responde a esa brecha al ofrecer criterios técnicos verificables en energía, uso del agua, transporte, acceso equitativo a bienes y servicios públicos, integración social y participación, sin perder el foco en la resiliencia de las edificaciones y la protección ambiental.
A través del estándar, los municipios pueden canalizar sus políticas y comunicar su intención de crecimiento sostenible de manera cuantificable y verificable.
Este modelo suizo de planificación urbana no solo permite elevar el nivel un proyecto de barrio a un estándar internacional, sino que supera los requerimientos legales y asegura viviendas confortables adaptadas al cambio climático.
Catalina Moya
Fabiana Huincahue